Duele nunca haber amado tan sinceramente,
y ser cuestionado siempre al respecto.
Duele no haber sido suficiente cariño
para desmentir lo que tus demonios dicen a tu cabeza.
Duele pensar que ésto es una cadena que no se rompe hasta ahora.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario