lunes, 14 de septiembre de 2009

El pasatiempo nocivo.

Otra excusa,
para salir,
extinguirse
y huir.

Otro fracaso,
se restriega,
sobre la venda
de tus ojos.

Otra visión,
la historia
misma
que no termina.

Otra oportunidad,
se extingue,
de cambiar
a un lugar mejor.

Empezamos de nuevo,
la angustia y el vacio,
la desesperación.
Entrañas que se comen entre si
y un cascarón resquebrajado
y agrietado;
no por el tiempo,
si no por el sufrimiento
de la herida que no sana
en cada ciclo nuevo.

He envejecido 10 años desde entonces.

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