¿Cómo odiar lo intangible?
Fácil.
Se le pone cara y materia.
No es nadie si no yo el que tiene problemas para respirar el aire que todos inhalan para vivir.
¿Dijiste algo?
Te oí, al menos deliré que así fue,
ahora eres mi enemigo eterno...
por blasfemar en mi contra.
Soy un tigre contra una manada de cebras que sólo comen pasto y nada más.
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